Requiem por el rey de la rosa, vol. 16

978-84-18739-15-6
CASTELLANO
182cm
128cm
REQUIEM POR EL REU DE LA ROSA
8,00 €

A finales de la Edad Media, las casas de York y de Lancaster se enfrentaron por el trono de Inglaterra en una sangrienta sucesión de contiendas, más tarde conocida como la Guerra de las Rosas. Richard, el hijo más joven de la casa de York, está dispuesto a cualquier cosa por sentar a su padre en el trono. Pero sobre él pesa una cruel maldición: Traerá ruina y destrucción sobre todo lo que ama.o musical aborigen ùsobre las que seasentara, sin excesiva misericordia, la música sacra colonialùhasta el feliz mestizaje obrado entre la música popular europea ylas diferentes tradiciones de raíz africana, se nos ofrece un instructivorecorrido por los avatares insulares de esta disciplina artística,desde que frailes, buscavidas y negreros pusieran pie en la mayorde las Antillas, hasta los prolegómenos de su difusión y reconocimientomediada la pasada centuria; deteniéndose a las puertasde las extáticas descargas que obrarían las orquestas y conjuntos deafrodescendientes y criollos a fin de reclamar su cachito de gloriaen tan poliédrico paraíso musical. Podría afirmarse, pues, que a laspuertas de dos revoluciones que iban a sacudir los cimientos de laisla: la musical y la política. Revoluciones ambas a las que no fueajeno el devenir del autor de esta obra pionera.A Carpentier, por encargo de Fondo de Cultura Económica en1939, le cupo el honor de ser el primero en emprender ese largoviaje en el tiempo, sin precedente conocido ni parangón, con elpropósito de dar noticia de la génesis de la música cubana hasta1945, año en el que pone fin a este singular paseo por las esenciasde un acervo musical -en cuyas melodías se encuentran y sefunden los elementos, primitivos y refinados, de tres continentes,explorando un rico universo musical cuyos vértices estéticos yemocionales descansan en las tradiciones de cada uno de ellos+,sentenciaría Luis Alvarez.Acaso faltara tiempo entonces para reposar y ponderar todo loaquí tratado, pero, por vez primera, fue posible consultar unmanual en el que no solo se diera cuenta de la labor de ciertasluminarias olvidadas, desde Salas a García Caturla, sino que setrazó una perspectiva muy necesaria de las diversas aportacionesque fueron jalonándose a lo largo de la historia de la músicacubana; reivindicando, a su vez, la fundamental importanciade las contribuciones africanas ùen, dicho sea de paso, un erialhistoriográfico que apenas hacía mención a uno de sus másgrandes tesorosù.